Como cuidar
Las Joyas
Cada pieza representa más que un accesorio: es un detalle con intención, para acompañarte por mucho tiempo. El uso diario, el contacto con productos químicos o el almacenamiento inadecuado pueden desgastar su brillo, su color o su forma.
Al protegerlas con atención preservás no solo su belleza, sino también su significado.
Así, tus joyas mantienen su valor emocional y estético, y siguen siendo un reflejo de tu estilo y tu esencia con el paso del tiempo.
Cremas y perfumes
Los productos químicos pueden dañar su brillo, alterar el color o acelerar el desgaste de los materiales, causar manchas o incluso corroer ciertas partes de la joya con el tiempo. Para mantenerlas en perfecto estado, lo ideal es aplicarte estos productos antes de colocarte tus accesorios y guardarlos en un lugar seco y protegido cuando no los uses. Así, tus joyas conservarán su belleza por mucho más tiempo.
Quitatelos para ir al Gym
Los metales bañados, aleaciones o materiales sensibles pueden reaccionar a sudor, pues el sudor contiene sales, ácidos y minerales, causando desgaste en los baños metálicos, oscurecimiento de la pieza o desprendimiento de las piedras.
Guardar tus accesorios por separado
Para evitar que se rayen, enreden o dañen entre sí. Aunque las joyas pueden parecer resistentes, los metales, piedras o baños delicados pueden deteriorarse con el roce constante contra otras piezas.
Esto previene que cadenas finas se enreden o que piezas con texturas o bordes dañen otras más delicadas. Es una forma simple pero efectiva de cuidar lo que tanto valor tiene para vos.
Retira las piezas antes de dormir.
El movimiento involuntario mientras dormís puede causar que las cadenas se estiren, los broches se aflojen o que las piezas se rayen al rozar con las sábanas o tu piel.
Además, dormir con anillos o aretes puede generar incomodidad, presión innecesaria en ciertas partes del cuerpo o incluso reacciones en la piel por la acumulación de sudor.
